sábado, abril 28, 2007

Lo que la adaptación "transcripción" se llevo.

Hola estimados lectores, hoy, comentaremos una "técnica" milenaria y muy efectiva para atraer lectores por montones y "muchotes" reviews a sus "escritos", y que día a día obtiene mas seguidores en el ya muerto, pisoteado y putrefacto mundo del fandom.

Dicha técnica la usan aquellas personas cuyas neuronas, imaginación y musa están mas que jubiladas o en vías de extinción, y que ni usando ambos lados del cerebro se hacen de una historia propia, nos referimos a las muy usadas "transcripciones".

Pero antes que nada ¿que es un transcripción? Según el tumba-burros una transcripción es:

Publicar una historia exactamente igual a otra. Mismas palabras, puntos, comas. El único cambio son los nombres de los protagonistas de la obra original por los de otros personajes, y alguno que otro cambio en los lugares. Pero en esencia, sigue IGUAL, en estos trabajos no existe autoría intelectual.


Claro, conciso y dicho de otro modo es un vil plagio de una obra original, conocido mundialmente como Copy & paste.

¿Recuerdan a nuestro troll consentido que nos hackeo el blog y publicó un artículo plagiado? (que por cierto, le mandamos un cordial saludo) Pues elegantemente a eso se le diría transcripción.

Pero bueno, como muchas de nuestras "queridas" niñas plagiadoras "transcriptoras" de hoy en dia y mas las de Trashfiction.net, (piensan que gustamos de chuparnos el dedo rico y de andar en carrusel), quieren mostrarnos la otra cara de la moneda queriendo pasar sus "transcripciones" como "adaptaciones", pero aquí viene el asunto ¿que es una adaptación?

De nuevo visitamos nuestro tumba-burros preferido y nos explica que adaptar:

Es trasladar una historia ya publicada de un medio a otro llámese: novela-película, película-novela, etc. por ejemplo: todas las películas de Héroes como X-men, Superman, Cuatro fantásticos, etc. Es la adaptación de su cómic, al igual que las del Señor de los anillos, Narnia y Harry Potter lo son de la novela.

Pero si nos vamos a las historias escritas, significa crear una historia basada en otra ya existente. Utilizar la trama central pero la narrativa es propia, los personajes son diferentes, incluso se cambian situaciones, lugares, escenas, etc.


Aclarando los puntos pasemos con los ejemplos de plagios "transcripciones" que usan las fanautoras para atraer a miles y miles de lectores, cual moscas al estiercol ¡Wujuu!

Iniciamos con la autora Mikoto.Akari colecciona "transcripciones" como si fueran llaveros, trofeos o los autógrafos de su artista favorito, esta linda criatura de la creación posee ocho transcripciones y al inicio de cada historia, nos ilustra con una nota en negritas para que de a muy "aguevo" la leamos.

Esta no es mi historia es una adaptación de los personajes a la obra de Diana Palmer que recibe el mismo nombre que el fic. LA razón por lo que lo hago es porque es una historia muy padre y queda bien los personajes de Inuyasha y por eso lo hago. PERo QUE QUEDE CLARO QUE NO ES PLAGIO PORQUE ESTOY DICIENDO QUE NO ES MI OBRA. ES DE DIANA PALMER. Y SI NO LES PARECE QUE LO HAGA QUE ME DIGAN Y LA QUITO. Y SI LES GUSTA LA DEJO.

Disclaimer: Ninguno de los personajes de Inuyasha me pertenece los personajes son de Rumiko Takahashi

Hola siempre pongo el mismo mensaje! Pero pues es porque tengo que aclarar que esta no es mi historia. Espero les guste esta historia!


MAL, no es "adaptación" es una "transcripción" exacta de la obra de Diana Palmer, no porque le haya cambio los nombres y los lugares a la obra, ya es adaptacion, así que desde el inicio nos indica que se le quemaron las neuronas, hizo corto circuito su imaginación y tuvo un accidente mortal su Musa, por eso se dedica a plagiar "transcribir", también, para que todos "conozcan" la fabulosa obra de Diana Palmer, y no porque digan que la historia es de tal o cual escritora deja de ser un plagio.

Iniciamos el destape al desagüe con "El japonés", la obra originalmente se llama "El Australiano" (The Australian) escrita en 1994 en ingles y en español en el 2003 autoria de Diana Palmer, fue plagiada para Inuyasha, ¿ejemplos? Como estoy de buenas aquí estan:

El cuentito en Trashfiction:

El aeropuerto de Osaka estaba abarrotado, tal y como se esperaba Kagome. Había abandonado Japón siendo una joven estudiante a punto de empezar la universidad. Tras graduarse se había despedido de sus amistades en Sakido y se había marchado de casa de su tía Kaede, con quien había vivido durante cinco años.
El futuro se le presentaba en Katido, un pequeño pueblo al noroeste de Osaka, junto a los bosques tropicales de la Gran Cordillera Divisoria de Kyoto.
Miró ansiosa a su alrededor, buscando a sus padres, y sonrió al recordar lo felices que se habían mostrado sobre su intención de ser profesora en Japón. Para Kagome había sido una decisión repentina, motivada en gran parte por la intención de Kouga Wolf de dar clases en aquel mismo lugar... .
Al cambiar el peso de un pie a otro sus azabaches mechones ondularon sobre su delicado rostro de piel clara y grandes ojos chocolates. Su mirada transmitía serenidad, confianza y una pizca de picardía. A punto de cumplir veinticuatro años y como resultado de las lecciones de etiqueta que su tía Kaede le había pagado, sus movimientos eran de una exquisita elegancia que nada tenía que ver con la adolescente que cinco años atrás se había marchado a estudiar a Hawai.
Se estremeció un poco. En Japón el mes de septiembre era primaveral, no como el otoño de Hawai. Las estaciones, al igual que sus sentimientos, habían cambiado por completo. Antes de empezar la universidad tan solo había estado dos años en Kyoto. Su familia había dejado su Tomoeda natal después de que a su padre le ofrecieran un puesto de profesor en Katido. A Saito Higurashi le entusiasmaba la idea de dar clases en una pequeña y remota aldea, y su esposa, Akane, compartía la misma ilusión. Ninguno de los dos tenía parientes cercanos de los que preocuparse, salvo su hija, de modo que se marcharon a Japón para instalarse definitivamente. Con el paso del tiempo la única que lo lamentó fue Kagome.


La obra original:

El aeropuerto de Brisbane estaba abarrotado, tal y como se esperaba Priscilla. Había abandonado Australia siendo una joven estudiante a punto de empezar la universidad. Tras graduarse se había despedido de sus amistades en Honolulú y se había marchado de casa de su tía Margaret, con quien había vivido durante cinco años.
El futuro se le presentaba en Providence, un pequeño pueblo al noroeste de Brisbane, junto a los bosques tropicales de la Gran Cordillera Divisoria de Queensland.
Miró ansiosa a su alrededor, buscando a sus padres, y sonrió al recordar lo felices que se habían mostrado sobre su intención de ser profesora en Australia. Para Priscillia había sido una decisión repentina, motivada en gran parte por la intención de Ronald George de dar clases en aquel mismo lugar... .
Al cambiar el peso de un pie a otro sus rubios mechones ondularon sobre su delicado rostro de piel clara y grandes ojos verdes. Su mirada transmitía serenidad, confianza y una pizca de picardía. A punto de cumplir veinticuatro años y como resultado de las lecciones de etiqueta que su tía Margaret le había pagado, sus movimientos eran de una exquisita elegancia que nada tenía que ver con la adolescente que cinco años atrás se había marchado a estudiar a Hawai.
Se estremeció un poco. En Australia el mes de septiembre era primaveral, no como el otoño de Hawai. Las estaciones, al igual que sus sentimientos, habían cambiado por completo. Antes de empezar la universidad tan solo había estado dos años en Queensland. Su familia había dejado su Alabama natal después de que a su padre le ofrecieran un puesto de profesor en Providence. A Adam Johnson le entusiasmaba la idea de dar clases en una pequeña y remota aldea, y su esposa, Renée, compartía la misma ilusión. Ninguno de los dos tenía parientes cercanos de los que preocuparse, salvo su hija, de modo que se marcharon a Australia para instalarse definitivamente. Con el paso del tiempo la única que lo lamentó fue Priscilla.


Seguimos con "Mi Adorable enemigo" publicada en inglés en 1983 bajo el título de "Darling Enemy" y al español como "Mi Adorado Enemigo" en 2004.

El cuentito en Trashfiction:

Era una gloriosa mañana de junio, y Kagome Higurashi estaba asomada a la ventana de su dormitorio en la residencia de estudiantes con los codos apoyados en el alféizar y una mirada soñadora en los ojos.
Los edificios del campus universitario eran de estilo gótico, y parecían sacados de otro siglo, pero eran las vastas extensiones verdes lo que más le gustaba a la joven. ¡Era un cambio tan grande comparado con el sofisticado apartamento de Tokyo donde tendría que pasar sus vacaciones...!
Temía el momento en que tendría que subirse al avión y dejar de ver por un mes su querida universidad de Osaka, y a su amiga y compañera de cuarto, Sango Taisho. El aire de la mañana era algo fresco, a pesar de ser verano, y la bata de franela que tenía puesta sobre el pijama apenas la abrigaba. Era una suerte que Sango ya hubiera bajado, pensó, porque si hubiera estado allí en ese momento, la habría reprendido por su impulsividad al abrir la ventana de par en par.
Sango no era nada impulsiva. En ese aspecto era igual a su hermano mayor. Kagome se estremeció ligeramente. Tal era la reacción que le provocaba el sólo pensar en Inuyasha Taisho. Habían chocado desde el primer momento en que se conocieron. Y es que, por mucho que las demás chicas de la residencia suspiraran por el alto ranchero, Kagome únicamente sentía deseos de salir huyendo cuando lo veía aparecer.
A lo largo de los cinco años que Sango y ella llevaban siendo amigas, Inuyasha le había dejado muy claro que no le tenía simpatía precisamente. Y todo, ¿por qué? Por culpa de la impresión errónea que tenía de ella, y contra la cual Kagome no podía luchar. Nada de lo que pudiera decirle cambiaría las cosas. Su opinión de ella era tan injusta como el modo en que la trataba, y aquello había hecho que hubiera acabado temiendo las visitas al rancho Taisho en China.


La obra original:

Era una gloriosa mañana de junio, y Teddi Whitehall estaba asomada a la ventana de su dormitorio en la residencia de estudiantes con los codos apoyados en el alféizar y una mirada soñadora en los ojos.
Los edificios del campus universitario eran de estilo gótico, y parecían sacados de otro siglo, pero eran las vastas extensiones verdes lo que más le gustaba a la joven. ¡Era un cambio tan grande comparado con el sofisticado apartamento de Nueva York donde tendría que pasar sus vacaciones...!
Temía el momento en que tendría que subirse al avión y dejar de ver por un mes su querida universidad de Connecticut, y a su amiga y compañera de cuarto, Jenna Devereaux. El aire de la mañana era algo fresco, a pesar de ser verano, y la bata de franela que tenía puesta sobre el pijama apenas la abrigaba. Era una suerte que Jenna ya hubiera bajado, pensó, porque si hubiera estado allí en ese momento, la habría reprendido por su impulsividad al abrir la ventana de par en par.
Jenna no era nada impulsiva. En ese aspecto era igual a su hermano mayor. Teddi se estremeció ligeramente. Tal era la reacción que le provocaba el sólo pensar en Kingston Devereaux. Habían chocado desde el primer momento en que se conocieron. Y es que, por mucho que las demás chicas de la residencia suspiraran por el alto ranchero, Teddi únicamente sentía deseos de salir huyendo cuando lo veía aparecer.
A lo largo de los cinco años que Jenna y ella llevaban siendo amigas, Kingston le había dejado muy claro que no le tenía simpatía precisamente. Y todo, ¿por qué? Por culpa de la impresión errónea que tenía de ella, y contra la cual Teddi no podía luchar. Nada de lo que pudiera decirle cambiaría las cosas. Su opinión de ella era tan injusta como el modo en que la trataba, y aquello había hecho que hubiera acabado temiendo las visitas al rancho Devereaux en Canadá.


El siguiente, titulado como "Corazón Indomable" publicada en inglés en 2002 con el título "Lionhearted" y al español en 2003 como "Corazón indomable".

El cuentito en Trashfiction:

Inuyasha Taisho se sentía solo. Su último hermano soltero, Sesshomaru, se había casado hacía un año. Inuyasha estaba solo con la asistenta, que iba dos veces por semana y amenazaba constantemente con jubilarse. Eso lo dejaría sin sus bizcochos, a no ser que fuera todos los días a desayunar a un restaurante y aquello era prácticamente imposible teniendo en cuenta su horario.
Se echó hacia atrás en la silla de su despacho, de aquel despacho que ya no compartía con nadie. Se alegraba por sus hermanos. Excepto Sesshomaru, la mayoría de ellos tenían ya hijos. Miroku y Sango tenían dos niños. Shippo y Akane, uno. Kohaku y Rin, un niño y una niña. Inuyasha se dio cuenta de que hacía tiempo que no tenía una relación. Estaban a finales de septiembre. Los rodeos acababan de terminar y había habido tanto trabajo en el rancho que no había tenido tiempo de salir ni una sola noche.
En ese momento, sonó el teléfono.
-¿Por qué no te vienes a cenar? -le preguntó Sesshomaru nada más descolgar.
-¿Te parece normal invitar a tu hermano a cenar en tu luna de miel? -sonrió Inuyasha.
-Nos casamos hace casi un año -apuntó Sesshomaru.
-Por eso, todavía estáis de luna de miel -dijo Inuyasha.
-El trabajo no lo es todo. Es mucho mejor el amor.
-Qué te lo digan a ti, ¿verdad?
-Bueno, haz lo que quieras, pero la invitación está en pie. Ven cuando quieras, ¿de acuerdo?
-Gracias, lo tendré en cuenta.
-Bien.


La obra original:

LEO Hart se sentía solo. Su último hermano soltero, Rey, se había casado hacía un año. Leo estaba solo con la asistenta, que iba dos veces por semana y amenazaba constantemente con jubilarse. Eso lo dejaría sin sus bizcochos, a no ser que fuera todos los días a desayunar a un restaurante y aquello era prácticamente imposible teniendo en cuenta su horario.
Se echó hacia atrás en la silla de su despacho, de aquel despacho que ya no compartía con nadie. Se alegraba por sus hermanos. Excepto Rey, la mayoría de ellos tenían ya hijos. Simon y Tira tenían dos niños. Cag y Tess, uno. Corrigan y Doríe, un niño y una niña. Leo se dio cuenta de que hacía tiempo que no tenía una relación. Estaban a finales de septiembre. Los rodeos acababan de terminar y había habido tanto trabajo en el rancho que no había tenido tiempo de salir ni una sola noche.
En ese momento, sonó el teléfono.
-¿Por qué no te vienes a cenar? -le preguntó Rey nada más descolgar.
-¿Te parece normal invitar a tu hermano a cenar en tu luna de miel? -sonrió Leo.
-Nos casamos hace casi un año -apuntó Rey.
-Por eso, todavía estáis de luna de miel -no Leo.
-El trabajo no lo es todo. Es mucho mejor el amor.
-Qué te lo digan a ti, ¿verdad?
-Bueno, haz lo que quieras, pero la invitación está en pie. Ven cuando quieras, ¿de acuerdo?
-Gracias, lo tendré en cuenta.
-Bien.


Y todavía faltan: "Sed de deseo", "Mentiras de un matrimonio", "Algo mas que interés", "la última canción" y "Corazón intrépido" y ¿adivinaron? Bingo, TODAS son de la autoria de Diana Palmer, esta pobre autora salió mas que raspada con las "transcripciones" de la niña y que para colmo ni el título fue capaz de cambiarles a sus plagios, salvo al primero.

Y Así como nuestra criatura angelical se fusiló las obras de la pobre Diana Palmer, también tenemos a otras mas, contamos también en nuestro catálogo con Sakura-Txell quien posee nueve transcripciones (otra que se dedica a coleccionar reviews ajenos y por lo menos se agarro a diferentes autores y no de uno solo).

Resulta que Sakura-Txell se echo a la bolsa "Esmeraldas Malditas" de Bárbara Delinsky

El cuentito en Trashfiction:

Cuando vio que su avión aterrizaba con noventa minutos de retraso, Tomoyo Daidouji temió que fuera sím­bolo de mal agüero. Cuando cruzó la puerta del espa­cioso apartamento de Masaki Kinomoto y se encontró a Touya Kinomoto, supo que lo había sido.

Touya Kinomoto era su Némesis. Su primer recuerdo de él era de cuando él tenía ocho años y ella tres y la había llevado al laberinto de boj de la hacienda de sus padres en Bar Harbor y la abandonó allí. Del mismo modo que había aprendido a no jugar con fuego, aprendió a esqui­var a Touya, y si hubiera podido evitado por completo en los años que sucedieron al incidente del laberinto, lo hubiera hecho.

Pero había sido imposible. Los lazos de unión entre sus familiares eran complejos. No solo habían sido ami­gos sus padres, sino sus abuelos y sus bisabuelos también.

Los lazos se remontaban a principios de siglo, cuando el bisabuelo de Tomoyo, Yoshiyuki Daidouji, se asoció con el bisabuelo de Touya, Tomokazu Kinomoto, para abrir una peque­ña tienda. La tienda se convirtió en unos grandes alma­cenes que luego fueron dos, luego tres, luego muchos. KindayCorp dio lugar a la cadena de grandes almacenes Daidouji y Kinomoto con sucursales en las principales ciudades del país y no tenía rival.

Dentro de KindayCorp sí existía la rivalidad. Cada uno de los siete grandes almacenes de la compañía estaba diri­gido por un Kinomoto o un Daidouji, entre los que había una amistosa competitividad que desaparecía cada año con la llegada de la memoria anual. Masaki Kinomoto, presi­dente del consejo y patriarca de las familias, leía la memo­ria sin olvidar una sola letra, reparando en los logros de cada sucursal y, si alguna no alcanzaba las metas fijadas, quería saber por qué.

Nadie discutía con el viejo Masaki. Era un hombre de negocios nato con una intuición especial para la gente, que fue por lo que nombró a Tomoyo Vicepresidenta de KindayCorp y la puso al cargo de la sucursal de Washington después de que esta se graduara en Ciencias Econó­micas y adquiriera la experiencia necesaria trabajando con su padre en Chicago. Entonces Tomoyo tenía vein­tisiete años, pero había mostrado el ímpetu que a Masaki le gustaba. En los cinco años que pasaron desde enton­ces logró rejuvenecer una sucursal que estaba quedán­dose estancada en el pasado.

Touya estaba al cargo de los almacenes de Nueva York, que eran los que marcaban la pauta, y cuyo trabajo consistía en mantener a la compañía en la vanguardia de las nuevas tendencias en la alta costura internacional. Durante los últimos diez años había cosechado innu­merables éxitos; tanto era así que Tomoyo sabía que tenía alguna baza escondida en la manga. Y también sabía cuál era aquella baza.


La obra original:

Cuando vio que su avión aterrizaba con noventa minutos de retraso, Diandra Casey temió que fuera símbolo de mal agüero. Cuando cruzó la puerta del espacioso apartamento de Bartholomew York y se encontró a Gregory York, supo que lo había sido.
Gregory York era su Némesis. Su primer recuerdo de él era de cuando él tenía ocho años y ella tres y la había llevado al laberinto de boj de la hacienda de sus padres en Bar Harbor y la abandonó allí. Del mismo modo que había aprendido a no jugar con fuego, aprendió a esquivar a Gregory, y si hubiera podido evitado por completo en los años que sucedieron al incidente del laberinto, lo hubiera hecho.
Pero había sido imposible. Los lazos de unión entre sus familiares eran complejos. No solo habían sido amigos sus padres, sino sus abuelos y sus bisabuelos también.
Los lazos se remontaban a principios de siglo, cuando el bisabuelo de Diandra, Malcom Casey, se asoció con el bisabuelo de Greg, Henry York, para abrir una pequeña tienda. La tienda se convirtió en unos grandes almacenes que luego fueron dos, luego tres, luego muchos. CaryCorp dio lugar a la cadena de grandes almacenes Casey y York con sucursales en las principales ciudades del país y no tenía rival.
Dentro de CaryCorp sí existía la rivalidad. Cada uno de los siete grandes almacenes de la compañía estaba dirigido por un York o un Casey, entre los que había una amistosa competitividad que desaparecía cada año con la llegada de la memoria anual. Bartholomew York, presidente del consejo y patriarca de las familias, leía la memoria sin olvidar una sola letra, reparando en los logros de cada sucursal y, si alguna no alcanzaba las metas fijadas, quería saber por qué.
Nadie discutía con el viejo Bart. Era un hombre de negocios nato con una intuición especial para la gente, que fue por lo que nombró a Diandra Vicepresidenta de CaryCorp y la puso al cargo de la sucursal de Washington después de que esta se graduara en Ciencias Económicas y adquiriera la experiencia necesaria trabajando con su padre en Chicago. Entonces Diandra tenía veintisiete años, pero había mostrado el ímpetu que a Bart le gustaba. Eh los cinco años que pasaron desde entonces logró rejuvenecer una sucursal que estaba quedándose estancada en el pasado.
Gregory estaba al cargo de los almacenes de Nueva York, que eran los que marcaban la pauta, y cuyo trabajo consistía en mantener a la compañía en la vanguardia de las nuevas tendencias en la alta costura internacional. Durante los últimos diez años había cosechado innumerables éxitos; tanto era así que Diandra sabía que tenía alguna baza escondida en la manga. Y también sabía cuál era aquella baza.


Y sus otros plagios: "Ojalá fuera cierto" de Marc levy, "Enamorada del jefe" de Helen Brooks, "Cita sorpresa" de Jessica Hart, "solo una noche mas" de Sandra Chastain, "A solas contigo" de Vicki Lewis Thompson, "Travesuras" de Vicki Lewis Thompson y "Entre el amor y el odio" de Diana Palmer.

Eso si, la tal Sakura-Txell esta bien orgullosa de sus "transcripciones", porque ahora resulta que, el plagio copy & paste, es un proceso "creativo" (WTF), bueno, según la chica esta, le esta haciendo un favor a estos autores, al plagiarse y "dar a conocer" el libro que le "cambio" su vida (omfg).

Y como la tercera es la vencida, he aquí otro ejemplo de esta técnica milenaria pero ahora de bRi-Mai la criatura esta, se voló la barda al no mencionar que sus cosas esas llamadas "fics", son "transcripciones", aparte plagia, porque le da mucha flojera hacer sus propios fics y otra que pensó que nos chupamos el dedo rico y que no nos daríamos cuenta, que sus supuestos "fics" son plagios.

Tenemos que su "transcripción" llamada "Again the magic" es el vil plagio de la novela del mismo nombre pero la autora real es Lisa Kleypas.

El cuentito en Trashfiction:

“Sengoku, 1832
Se suponía que un mozo de cuadra no debía hablar a la hija del conde, y mucho menos trepar a la ventana de su dormitorio. Dios sabe qué le ocurriría si se le pillaba. Probablemente recibiría una paliza antes de ser expulsado de la finca.
Inuyasha escaló una columna soporte, curvó sus largos dedos alrededor de los herrajes del balcón del segundo piso, y colgó suspendido un momento antes de balancear sus piernas arriba con un gruñido de esfuerzo. Se agazapó delante de las puertas francesas y cubrió con sus manos ambos lados de los ojos, cuando entró con los ojos entornados en el dormitorio, donde ardía una única lámpara. Una muchacha estaba de pie delante del tocador, pasando el cepillo por su largo pelo negro. La visión llenó a Inuyasha de un súbito placer.
Lady Kagome Higurashi… la hija mayor del Conde de Miko. Era cálida, animosa, y hermosa de todas las maneras. Habiéndosele permitido demasiada libertad por sus desatentos padres, Kagome había pasado la mayoría de su corta vida vagando por la suntuosa propiedad de Sengoku de su familia. Lord y Lady Miko estaban demasiado inmersos en sus propios asuntos sociales para prestar ninguna consideración real a la supervisión de sus tres niños. La situación no era inusual para las familias que habitaban haciendas como la de Stony Cross Park. Sus vidas estaban estratificadas por el puro tamaño de la finca, donde los niños comían, dormían y jugaban lejos de sus padres.


La obra original:

“Hampshire, 1832
Se suponía que un mozo de cuadra no debía hablar a la hija del conde, y mucho menos trepar a la ventana de su dormitorio. Dios sabe qué le ocurriría si se le pillaba. Probablemente recibiría una paliza antes de ser expulsado de la finca.
McKenna escaló una columna soporte, curvó sus largos dedos alrededor de los herrajes del balcón del segundo piso, y colgó suspendido un momento antes de balancear sus piernas arriba con un gruñido de esfuerzo. Se agazapó delante de las puertas francesas y cubrió con sus manos ambos lados de los ojos, cuando entró con los ojos entornados en el dormitorio, donde ardía una única lámpara. Una muchacha estaba de pie delante del tocador, pasando el cepillo por su largo pelo negro. La visión llenó a McKenna de un súbito placer.
Lady Aline Marsden … la hija mayor del Conde de Westcliff. Era cálida, animosa, y hermosa de todas las maneras. Habiéndosele permitido demasiada libertad por sus desatentos padres, Aline había pasado la mayoría de su corta vida vagando por la suntuosa propiedad de Hampshire de su familia. Lord y Lady Westcliff estaban demasiado inmersos en sus propios asuntos sociales para prestar ninguna consideración real a la supervisión de sus tres niños. La situación no era inusual para las familias que habitaban haciendas como la de Stony Cross Park. Sus vidas estaban estratificadas por el puro tamaño de la finca, donde los niños comían, dormían y jugaban lejos de sus padres. Por otra parte, la noción de la responsabilidad paternal no constituía ninguna clase de vínculo entre el conde y la condesa.


Como no hay peor ciego que el que no quiere ver, esta linda cosita bloqueaba a las personas que le decían que sus "fanfics" eran viles plagios y estaba penado por Trashfiction.net el publicarlos, y cuando tenia en el costal, para dar y regalar muchos reviews de los antes ya mencionados, borraba la historia y la volvía a subir para quitar los supuestos mensajes "ofensivos" hacia "su" obra.

Y así, como estas tres "lindas chicas" de la creación, hay cientos de "transcriptoras" en todo trashfiction.net y no solo ahi, si no por toda la inmensa red, copiando y pegando historias enteras y que lo único que hacen es recibir ellas los halagos ajenos.

Y El que sus porristas oficiales (seguidoras), las animen a continuar con la farsa que se aventaron, no las libra de culpa, solo faltan el respeto a las autoras que supuestamente admiran, porque según estas chicas, les encanto la historia y quieren darla a "conocer", no importa que se lleven entre las patas las sobadas de lomo, los meses de investigación, noches de insomnio, etc. De la autora original y lo único que quisiéramos hacer o por lo menos yo, es DEMANDARLAS con el autor original por ROBO.

Aunque por otro lado, estas chicas han de pensar, que, como de todos modos las van a encontrar culpables por robarse la obra de alguien, que mejor de un autor de renombre a terminar fusilándose, algún badfic mediocre de esos que pululan tanto en los nidos de inmundicia del fandom.

Para colmo de males ni la historia que se plagian leen porque ahora resulta que, Sakura Kinomoto (SCC) tiene ojos azules en vez de verdes, y que Tomoyo (SCC) tiene el cabello café en vez de negro.

Si no tienen imaginación, a ver a quien le pedimos que les regale tantita o que asociación fundamos, en pro de la rehabilitacion de mentes discapacitadas o en pro de usar la materia gris.

4 comentarios:

Alastor dijo...

Yo ya lidie con esta chica Sakura-Txell y francamente tiene un sentido muy bizarro de lo que son las transcripciones.

Creo que la niña deberia de bajarse de su nube y aterrizar.

A mi me bloqueo como usuario en FF.net en sus historias por mencionarle que sus transcripciones son plagio y estaba mal.

Un Saludo.

Me divierto leyendo este blog.

Aurelia dijo...

De los casos que comentas, el mas sonado fue el de Sakura-Txell, yo fui una de las que le comente vía mail lo de sus plagios pero se puso en plan víctima y diva.

Lo único que me di cuenta, es que, aunque le mandes un mensaje de los mas educado a los fanautores, jamas van a aceptar el hecho de que lo que hacen esta mal y tienen que cambiarlo o borrarlo.

Me molesta esa clase de gente mediocre, que se monta en el fanatismo.

Van Tassel dijo...

SI ESTAS NIÑAS NO SON CAPACES DE HACER UN FANFIC O EN SU DEFECTO UN BADFIC, MEJOR QUE SE PONGAN A HACER OTRAS COSAS EN VEZ DE SER UNAS PLAGIADORAS.

FACIL GANARSE EL CIELO CON ORACIONES AJENAS.

Luna-tan dijo...

uju! esta muy bueno tu blog, pero bueno yo difiero en esta entrada (exepto por la tal Sakura-Texll)

EL caso es q bueno como toda gente, me da flojera usar el tuba-burros en algunas palabras q segun yo las se, el caso con Mikoto.akari, si en particular ella, es q tal vez no sabe q lo q hace son transcripciones, como yo tal vez piensa q se llama "adaptación" (si yo lo creia hasta q ei el articulo completo...)

Si el caso fuera el de llamar plageadores a medio mundo, todos los q hacemos fanfics somos plagiadores, ¿o no? todos nos 'colgamos' del renombre de alguna serie, libro, pelicua, etc. para crear historias y darnos a conocer usando nombres y lugares para ahorrannos la masa gris sin estrenar...

Bueno como parece q dejare otro articulo en vez de comentario me retiro, en vdd me gusto tu blog, pero como siempre menciono "por uno no deberian llevarla todos" yo tambien son escritora.. no la mejor pero no m quejo... un saludo ^^ y siento si ahi algun horror ortografico XP